La utilidad neta con que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) cerró el 2018 se elevó a 47,916 millones de pesos, según el reporte auditado que publicó, lo que representa un incremento de 76% en comparación con la cifra no auditada que la estatal presentó a finales de febrero, y donde sólo reportó el monto de utilidad operativa de la empresa.
En febrero, la CFE informó en su reporte preliminar que la utilidad obtenida a lo largo del ejercicio fue de 27,273 millones de pesos, al reportar únicamente las utilidades operativas de la empresa, que en el reporte auditado fueron de 27,764 millones de pesos.
La utilidad neta de la CFE en el 2018 fue entonces 56% inferior a la del año anterior y no tuvo la caída de 75% que se había estimado en el reporte preliminar.
Con este resultado, la estatal eléctrica reportó utilidades por tercer año consecutivo, luego de las pérdidas netas de más de 46,000 y de más de 93,000 millones de pesos que registró en el 2014 y el 2015, respectivamente, además de que a lo largo de la última década sólo cerró con pérdidas en tres ejercicios, al observar también la pérdida neta de 17,168 millones de pesos del 2011.
Los ingresos de la empresa en el reporte dictaminado que presentó fueron de 542,209 millones de pesos (2% inferiores a los presentados en el reporte no auditado) y con ello, la empresa aumentó en 11% sus ingresos en comparación con el cierre del 2017, derivado de un aumento en los ingresos por comercialización de gas natural a terceros por parte de la filial CFEnergía, además de que la estatal recibió un aumento en los subsidios del gobierno federal para los usuarios domésticos de bajo consumo, además de que las ventas de energía de la empresa se elevaron en relación con el año anterior, según la propia estatal.
Los ingresos de la CFE han aumentado nada menos que 146% en los últimos 10 años, luego de que sólo entre el 2014 y el 2015 cayeron en 7.9%, ya que las tasas de incremento anual han sido de 11% del 2009 a la fecha.
Sin embargo, los costos de ventas también se incrementaron a 506,952 millones de pesos, que aunque resultan inferiores en 8% a los presentados en el reporte preliminar, resultan 15% superiores a los del año anterior.
Así, la utilidad bruta de la empresa fue de 35,256 millones de pesos, con una caída de 26% en un año, pero al restar gastos 7,491 millones, resultó en una utilidad operativa auditada de 27,764 millones de pesos, también menor (en 41%) a la ajustada del año anterior en este rubro.
En el último resultado, la empresa reportó finalmente el cálculo de haber obtenido una pérdida antes de impuestos de 4,446 millones de pesos luego de haber obtenido ingresos financieros de 1,589 millones menos gastos financieros de 33,809 millones de pesos.
Pero al añadirse el componente de impuestos, que para la CFE resultan en ingresos por el subsidio que otorga la Secretaría de Hacienda al consumo de energía básica y que se elevó a 52,363 millones de pesos, se llegó a utilidad neta de 47,916 millones de pesos.
Luego de una prórroga de 20 días que la estatal solicitó para presentar sus resultados financieros auditados del año pasado, el jueves envió estos resultados a la Bolsa Mexicana de Valores, cumpliendo con ello los requisitos legales como empresa listada que opera con instrumentos de deuda.
Sin embargo, no fueron publicados los resultados del primer trimestre del año, para los cuales también venció la prórroga solicitada, situación que la CFE atribuyó a un problema de la plataforma Abax, aunque esto no impidió que la Bolsa Mexicana de Valores comunicara que quedaban suspendidas las operaciones de la empresa por este incumplimiento.
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