martes, 2 de octubre de 2018

2 de Octubre NO SE OLVIDA.

TODOS A LA MARCHA DEL 2 DE OCTUBRE.







CONVOCATORIA A TODA LA RESISTENCIA.
TODOS A LA MARCHA DEL 2 DE OCTUBRE.
NI PERDÓN NI OLVIDO.
Camaradas.
El SINDICATO MEXICANO DE ELECTRICISTAS rinde un sentido homenaje a los cientos de jóvenes estudiantes MÁRTIRES de TLATELOLCO que el 2 de OCTUBRE del 68 fueron masacrados por el ejército y la policía, al lado de niños, mujeres y hombres del pueblo trabajador esa noche lluviosa en la Plaza de las Tres Culturas.
El pueblo de México tiene una deuda histórica con el movimiento estudiantil del 68. NI PERDÓN NI OLVIDO. Porque sin duda, el movimiento estudiantil del 68 trazó una ruta de lucha social para la conquista de las libertades democráticas en el México contemporáneo.
NI PERDON NI OLVIDO. Porque el crimen de Estado en Tlatelolco no puede quedar impune y es indispensable que se conozca la verdad y haya castigo a los responsables.
A 50 años del 68, la Nueva Central de Trabajadores y el Sindicato Mexicano de Electricistas extiende su más amplia e incondicional solidaridad con las demandas del movimiento estudiantil.
• Exigimos un cese total a la violencia en contra de los jóvenes estudiantes y la desaparición de los grupos porriles.
• Demandamos el alto a la violencia en contra de las mujeres. No más feminicidio. No más impunidad.
• Reivindicamos la defensa de la educación publica y gratuita y la democratización de los centros de enseñanza.
• Nos manifestamos por la defensa de los derechos sociales de los mexicanos.
• Por el respeto y la ampliación de las libertades democráticas. En contra de la criminalización de la lucha social y por la libertad a los presos políticos.
• Demandamos la presentación con vida de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa.
¡¡VIVA LA UNIDAD DEL MOVIMIENTO ESTUDIANTIL Y LA CLASE OBRERA!!
EL día de mañana concentraremos todas nuestras fuerza en la asistencia a
la MARCHA que partirá de la Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco al Zócalo.
En este sentido suspenderemos por el día de mañana nuestras guardias
en los centros de trabajo en custodia.
La cita para nuestros contingentes y la Nueva Central de Trabajadores
es a la 16:00 Hrs en la esquina de Eje Central y Ricardo Flores Magón, lado poniente.
Fraternalmente
“Por el Derecho y la Justicia del Trabajador”
Comité Central y Comisiones Autónomas
SINDICATO MEXICANO DE ELECTRICISTAS




Reanudación de la Asamblea General Extraordinaria.


Asamblea General Ordinaria Presupuestal


Comunicado a nuestros compañeros Jubilados,


La noche en que Tlatelolco se convirtió en un infierno

Los soldados, sin advertencia ni previo aviso, comenzaron a disparar
Foto
▲ Manifestación estudiantil realizada el 13 de agosto de 1968. La marcha tuvo lugar del Casco de Santo Tomás al Zócalo.Foto Imagen de la colección de Manuel Gutiérrez Paredes (Archivo Histórico de la UNAM)
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▲ La noche del 2 de octubre de 1968 cientos de jóvenes fueron detenidos, incuidos los líderes del movimiento estudiantil.Foto Imagen de la colección de Manuel Gutiérrez Paredes (Archivo Histórico de laUNAM)
Emir Olivares Alonso Y Gustavo Castillo García
 
Periódico La Jornada
Martes 2 de octubre de 2018, p. 2
Tlatelolco se volvió un infierno. Tres bengalas iluminaron el cielo y comenzó el ataque. Era 2 de octubre de 1968. En la Plaza de las Tres Culturas miles de personas asistían a un mitin convocado por el Consejo Nacional de Huelga (CNH), pero minutos después de las seis de la tarde comenzó a orquestarse el plan ideado por el gobierno para acabar con el movimiento.
El Ejército cercó la plaza con el objetivo de impedir que los asistentes se movilizaran en marcha hacia el Casco de Santo Tomás, del Instituto Politécnico Nacional (IPN), como se había anunciado la víspera. Los líderes del movimiento ocuparon el tercer piso del edificio Chihuahua, desde donde se conducía el mitin y miles ocuparon la plaza. Desde horas antes hombres vestidos de civil que se identificaban con un guante blanco se habían apostado en varios puntos estratégicos, desde donde abrirían fuego contra la multitud.
El primer orador fue Florencio López Osuna, representante de la Escuela Superior de Economía, del IPN, ante el CNH. Un par de helicópteros sobrevolaban el lugar. Cuando un nuevo orador tomó la palabra, tres bengalas parecieron partir el cielo. En ese instante Sócrates Amado Campos Lemus, también líder del Poli, se apoderó del micrófono y vociferó: No corran, compañeros! ¡Es una provocación! No había terminado de decir eso cuando se escucharon los primeros tiros.
Los disparos fueron ensordecedores. Los soldados entraron a la plaza tratando de ubicar de dónde procedían las ráfagas y la posición de los francotiradores, pero algunos abrieron fuego contra los asistentes. La multitud aterrada –se estima la presencia de unas 10 mil personas, entre estudiantes, amas de casa, niños, trabajadores y habitantes de la Unidad Tlatelolco– buscó huir. Los testigos hablan de decenas de muertos y heridos, así como alrededor de mil 500 detenidos.
Oficialmente se contabilizaron 39 civiles muertos y dos militares, pero el número real de víctimas se desconoce. Sin embargo, el general Alberto Quintanar reveló en 2002 a La Jornada que entre ocho y nueve camiones de redilas, sin logotipos, se utilizaron para sacar de Tlatelolco los cuerpos de quienes murieron el 2 de octubre de 1968.
Días antes del 2 de octubre, por conducto del rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Javier Barros Sierra, se sentaban las bases para el primer acercamiento entre representantes del CNH y del gobierno de Gustavo Díaz Ordaz. El presidente pidió al rector que le propusiera a quienes pudieran negociar por parte de su gobierno. El ingeniero dio dos nombres: el ingeniero Andrés Caso y el abogado Jorge de la Vega, con buena reputación, trayectoria académica y no eran secretarios de Estado.
En un testimonio recogido en el libro Memorial del 68, editado por la UNAM y el gobierno de Ciudad de México, Caso señaló: “Verdaderamente dolido, el presidente nos dijo –cosa que nos impresionó mucho–: ‘Miren abogados, hablen ustedes con los muchachos a ver si los entienden. Yo ya, desgraciadamente, no puedo, no me siento con ánimo de entenderlos’. Don Javier platicó con nosotros, nos pidió que habláramos con los estudiantes y Fernando Solana –entonces parte del equipo del rector– fue el interlocutor para tener la primera reunión”.
Se dieron varios contactos informales y a las 10 de la mañana del 2 de octubre, en la casa del rector, se efectuó la primera reunión entre los representantes oficiales y tres miembros del CNH: Gilberto Guevara Niebla, Anselmo Muñoz y Luis González de Alba. Aunque respetuoso, el encuentro fue áspero. La representación estudiantil intentaba establecer las tres condiciones previas para que hubiera diálogo: la salida inmediata de las tropas que estaban ocupando el Casco de Santo Tomás, el cese de la represión y la libertad de todos los aprehendidos a partir de la intervención del Ejército en Ciudad Universitaria. Se acordó una nueva reunión para el día siguiente en la Casa del Lago, pero los trágicos acontecimientos modificaron radicalmente la situación, confesó Caso Lombardo al Ministerio Público durante una declaración ministerial en 2003.
El primero de octubre el CNH rechazó el regreso a clases y anunció un mitin para el día siguiente en la Plaza de las Tres Culturas. Se analizaba marchar al Casco de Santo Tomás, lo que al final se suspendió.
El rector habló con varios dirigentes estudiantiles. Intentó infructuosamente persuadirlos para que el acto político se realizara en Ciudad Universitaria y no en Tlatelolco, al que consideraba un espacio público propicio para la represión. “En la medida en que se acentuaba la represión –contó años después Barros Sierra al periodista Gastón García Cantú–, ellos se arriesgaban. El pueblo acudía en número cada vez mayor; el peligro que esto significaba en cuanto a la posibilidad de provocaciones era enorme. La historia infortunadamente así lo registra. Ellos cometieron el gravísimo error de efectuar el mitin del 2 de octubre en la Plaza de las Tres Culturas”.
Los universitarios parecían no tener miedo. Se distribuyeron volantes invitando al mitin. En uno se decía: Tu participación en este movimiento, pueblo de México, es fundamental. No puedes dejar que tus hijos sean masacrados; no puedes permanecer indiferente en estos momentos de crisis; que tu participación directa y decidida haga temblar al gobierno gorila de Díaz Ordaz, que cada día se ensaña más contra las clases explotadas de México. Sin embargo, la masacre se dio.
El general Mario Ballesteros Prieto, jefe del Estado Mayor de la Secretaría de la Defensa Nacional, fue el encargado de poner en práctica la Operación Galeana en Tlatelolco. Se apostaron unos 10 mil soldados, pero también decenas de francotiradores en las azoteas de los edificios contiguos a la plaza. Reportes oficiales documentan que la mayoría fue enviada desde un día antes por el Estado Mayor Presidencial (EMP). Todo fue documentado por el cineasta Servando González y por el fotógrafo Manuel Gutiérrez Paredes, Mariachito, ambos enviados por el secretario de Gobernación, Luis Echeverría.
El relato oficial contenido en el libro blanco del 68, elaborado en ese tiempo por la Procuraduría General de la República, fue que a las 5:15 de la tarde empezó el mitin-manifestación en la Plaza de Tlatelolco, estando presentes, en los corredores del tercer piso del edificio Chihuahua, los principales y más agresivos líderes del llamado Consejo Nacional de Huelga. Se canceló la marcha hacia el Casco de Santo Tomás por la presencia militar.
El ataque
De pronto, tres luces de bengala aparecieron en el cielo. Caían lentamente. Los manifestantes dirigieron, casi automáticamente, sus miradas hacia arriba. Y cuando comenzaron a preguntar de qué se trataría, se escuchó el avance de los soldados. Su paso veloz fue delatado por el golpeteo de los tacones de sus botas. Luego inició la balacera, publicó Excélsior.
El libro blanco del 68 señala: “(…) después de varios discursos incendiarios, hacia las 6:15 de la tarde, el mitin terminaba. Algunas unidades del Ejército estaban apostadas cerca de la plaza para impedir que los manifestantes marcharan a recuperar el Casco de Santo Tomás”. Nada dice de las bengalas ni tampoco de que el general José Hernández Toledo resultó herido cuando supuestamente pedía a los asistentes que desalojaran el lugar.
Las crónicas periodísticas refieren que con la balacera vino la confusión. Nadie observó de dónde salieron los primeros disparos. Pero la mayoría de los manifestantes aseguró que los soldados, sin advertencia ni previo aviso, comenzaron a disparar. La Plaza de las Tres Culturas se convirtió en un infierno. Las ráfagas de las ametralladoras y fusiles de alto poder zumbaban en todas las direcciones. La gente corría de un lado a otro.
Los militares se apoderaron del lugar. Francotiradores que después se sabría eran elementos del EMP, habían disparado contra los soldados dirigidos por el general Crisóforo Mazón Pineda.
Los enfrentamientos duraron hasta la madrugada del 3 de octubre. Hubo más de mil 500 detenidos. Se les trasladó al Campo Militar Número Uno, refiere el documento gubernamental titulado Apuntes sobre Tlatelolco, en el cual se afirma que “la actuación del Ejército (…) se ajustó a un criterio de mesura”. Sin embargo, muchos fueron torturados, vejados y amedrentados con falsos fusilamientos, narrarían más tarde los sobrevivientes.
El informe histórico de la extinta Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado (Femospp) revela que un teniente de apellido “Salcedo, a la orden de Gutiérrez Oropeza, apostó elementos en un departamento de la cuñada de Luis Echeverría en el edificio Molino del Rey, y otros elementos en los Chihuahua y 2 de Abril, así como en la parte baja de los edificios alrededor de la plaza, incluso de la zona cercana a la Vocacional número 7.
Conforme a documentos desclasificados de la Sedena, con informes de inteligencia enviados al Departamento de Defensa de Estados Unidos, el EMP, contraviniendo o malinterpretando las órdenes del general Marcelino García Barragán, secretario de la Defensa Nacional, utilizó francotiradores para inducir una respuesta armada por parte del Ejército y que ésta se generalizara provocando una masacre que aniquilara al grupo nacional movilizado, señala la Femospp.
El gobierno de Díaz Ordaz responsabilizó a grupos comunistas de la revuelta juvenil. Pero la CIA no tuvo ningún dato que lo corroborara. La noche del 2 de octubre el embajador de Estados Unidos en México, Fulton Freeman, pidió al general García Barragán que declarara el estado de sitio y que asumiera el poder. El militar, según sus documentos personales, lo rechazó y públicamente dijo que no se suspenderían las garantías individuales.
Diez días después de que Tlatelolco se bañara de sangre se inaugurarían Las Olimpiadas de la paz, con una severa rechifla a Díaz Ordaz.

Fuente

El movimiento estudiantil, germen de la libertad

La marcha del 13 de agosto. Foto: AHUNAM/Manuel Gutiérrez Paredes
La marcha del 13 de agosto. Foto: AHUNAM/Manuel Gutiérrez Paredes

PROCESO 

El movimiento democratizador de 1968 no se acabó con la represión en la Plaza de las Tres Culturas. Este es el punto de vista del doctor Gerardo Estrada, quien considera que la lucha de aquellos jóvenes frente al autoritarismo del presidente Gustavo Díaz Ordaz influyó en la crisis de un sistema político que no acaba de morir y que insertó en la agenda ciudadana las demandas de libertad en los ámbitos político, educativo e incluso sexual.
CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- El tiempo le dio la razón a Gerardo Estrada Rodríguez, que hace años fue criticado por describir al movimiento estudiantil de 1968 como una profunda manifestación de la sociedad civil y una importante revolución cultural.

Ese año, sostiene, hubo en el mundo diversas revoluciones que siguen influyendo en la sociedad a pesar de que ya pasó medio siglo. Como ejemplos cita el uso de las pastillas anticonceptivas –que liberó del yugo biológico a las mujeres–, las revueltas en Estados Unidos contra la guerra de Vietnam, y en Brasil contra el militarismo, en Francia contra el autoritarismo y en Checoslovaquia para oponerse a la invasión soviética.
En México el movimiento fue el inicio o el germen de la sociedad civil, al manifestarse contra del yugo presidencialista, y el comienzo de la crisis del sistema político, aunque éste no ha desaparecido.
Sociólogo, investigador y académico de la UNAM, escribió en 2004 el libro 1968. Estado y Universidad, en el cual hace una revisión de los movimientos estudiantiles precedentes, señala las causas y las consecuencias del de 1968 en México y describe los procesos contestatarios que se generaron en varios países.
La nueva edición de 1968. Estado y Universidad, con prólogo del politólogo francés Alan Touraine y epílogo de Carlos Monsiváis, da pie a su autor para reiterar en la entrevista que está cada vez más claro que el movimiento estudiantil fue un parteaguas en la historia de México, como lo reconoció por cierto el presidente José López Portillo.
Con estudios de maestría y doctorado en la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de la Universidad de París, además de exdirector del Instituto Nacional de Bellas Artes, Estrada destaca que en 1968 hubo una ruptura del régimen mexicano de partido hegemónico y acendrado presidencialismo, en el cual el Congreso estaba supeditado al jefe del Ejecutivo.
“Por primera vez reconocimos la pluralidad, la existencia de otros mexicanos que pensaban distinto. Ya había habido otros movimientos, como los realizados por los obreros, por los sindicatos de educación, los médicos, así como focos de guerrilla, pero por primera vez, de manera masiva, las clases medias protestaban con causas eminentemente políticas”, precisa.
Indica que, si vemos en perspectiva las demandas de los estudiantes (libertad a los presos políticos, castigo a los responsables, la renuncia del jefe de la policía, la desaparición del delito de disolución social), se trata de temas que podrían cubrirse con transparencia y rendición de cuentas.
–Usted menciona la participación de la clase media y el inicio de la crisis del sistema de partidos, así como de la estructura política. Hoy vivimos lo mismo de manera más profunda…
–Sí, claro. El movimiento estuvo inspirado en la desconfianza hacia los partidos, hacia las organizaciones institucionales. Hay gente que pretende asociar el movimiento estudiantil con los partidos de izquierda, pero no fue así. Fue un movimiento muy amplio en el que los estudiantes de ciencias políticas y filosofía tenían más conciencia, pero el ejemplo del rector Barros Sierra hizo que otros estudiantes, de medicina, ingeniería, administración pública y otras carreras, se dieran cuenta de la manera en que procedió el Ejército en la Preparatoria 1 de San Ildefonso.
“Todos teníamos desconfianza de las organizaciones, de los partidos, y eso se ha ido acentuando. Tan es así que Morena no es un partido político, es más un movimiento social que recoge la experiencia del movimiento del 68. Esa tendencia hacia el asambleísmo, que para bien o para mal es real aunque políticamente es negativa, es producto de la desconfianza hacia las organizaciones institucionales. Yo espero que, en la medida en que pasen los años, el país madure políticamente y los ciudadanos volvamos a organizarnos, porque la política es organización.”
Agrega que, como se demostró en la reciente elección presidencial, “Morena le ha apostado más a la espontaneidad social que a la organización política. Si bien detrás hay un aparato, lo cierto es que la gente se entusiasma porque siente que no hay ataduras, no se compromete con una ideología en particular, sino con ciertas demandas y principios, pero tampoco siente que este señor (López Obrador) la vaya a traicionar.
“En cambio, vemos muy desgastados a todos los partidos que acabaron por traicionar sus principios y sus ideales. La gente se apuntaba al PAN porque representaba ciertos valores, y de repente se convirtió, al llegar al poder, en una olla de grillos al igual que el PRD. El escepticismo ha ido creciendo, pero espero, por el bien del país, que no siga aumentando.”
Otro elemento de paralelismo histórico es el uso de la fuerza militar por el gobierno, que desde entonces ha recurrido a ella para tratar de resolver situaciones difíciles, especialmente conflictos sociales.
“Es difícil entender esto, porque el poder tiene una lógica y es algo que descubrimos en 1968. La respuesta tan violenta y brutal del gobierno el 2 de octubre, la toma de la UNAM y del Politécnico, no fueron más que la expresión de la lógica del poder, y no había manera de enfrentarlo. Si bien se trataba de un régimen autoritario y si bien es cierto que el presidente Díaz Ordaz tenía una personalidad paranoica y que se vio con el tema de las Olimpiadas, creo que en el fondo había esa lógica del poder que no iba a permitir que se le cuestionara, y nosotros estábamos cuestionando al poder, que hasta entonces había sido intocable.”
A su parecer, eso lo plasma muy bien Octavio paz en Posdata, cuando habla del gran Tlatoani y señala que nadie más podía ascender la pirámide del poder porque en seis años él era el punto más alto.
“En eso es en lo que ahora debemos estar alerta –dice– porque la historia no camina en un solo sentido, se puede repetir otra vez y podemos volver a cometer los mismos errores. Una experiencia que nos dejó el 68 a algunos de nosotros es cierto escepticismo, fuimos muy ingenuos y creíamos que podíamos hacer más de lo que debíamos.”
–El 68 es el fin de la inocencia.
–Exactamente, es el fin de la inocencia política. Vivíamos en el llamado “milagro mexicano”, el desarrollo estabilizador, pero detrás de eso había mentiras muy grandes. La corrupción era siniestra porque ya había muchos ejemplos y no se hacía nada. La historia se repite de maneras muy curiosas, pero en el caso de Díaz Ordaz no lo podemos acusar de corrupto; más bien de autoritario e intransigente. Pero eso es tan malo como ser corrupto, porque es muy negativo y tiene consecuencias muy graves.”
Contra todo eso, destaca, el movimiento del 68 desembocó en muchas libertades, como la de prensa:
“Un ejemplo es el caso de Julio Scherer, que llega a la dirección de Excélsior en julio del 68 y da una batalla muy grande que termina con el golpe del gobierno de Luis Echeverría. Pero Scherer y todo su equipo hicieron mucho por apoyar al movimiento el tiempo que pudieron, como fue el cartón de Abel Quezada en negro y la pregunta: ¿Por qué? Eso fue conmovedor.
“El golpe gubernamental contra Scherer derivó en el surgimiento de otros medios, como Proceso, UnomásUno y La Jornada, mientras que en la radio se fueron abriendo espacios poco a poco, hasta llegar al trabajo de José Gutiérrez Vivó.
“Otra de las herencias del movimiento de 68 es la libertad de expresión en el ámbito cultural. En esa época había una fuerte censura del gobierno y, por citar ejemplos, estaban prohibidas películas como La batalla de Argel y la Sombra del caudillo.
“El Estado nos trataba como menores de edad. En la universidad (UNAM) sí había libertad; en sus cineclubes se podían ver las películas que no podían ver el resto de los mexicanos. Hoy podemos ver en la televisión programas en los que se cuestiona el papel del Ejército en la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa, lo que hace 40 años era imposible. Todas estas son herencias del 68 que nos hacen más ciudadanos, más libres. En este sentido, el movimiento está vigente porque estamos viviendo ahora esos cambios que provocó.”
–Decía que la historia se repite y que hay una lógica del poder que hace 50 años se manifestó en el uso de la fuerza militar. Hoy, con la lucha contra el narcotráfico, sigue la misma lógica del uso de la fuerza militar para enfrentar al crimen organizado y para reprimir movimientos sociales –plantea el reportero.
–Sí, aunque ha disminuido sigue presente. Debemos tener claro que lo peligroso de que (el gobierno federal) haya acudido al Ejército para resolver el problema del narcotráfico sin haber funcionado, refleja que tarde o temprano el gobierno va cediendo poder y parte de sus facultades, y va recurriendo más al brazo armado del Estado para usarlo contra los ciudadanos.
Subraya que, si el Estado usa a los militares para todo, sólo muestra su incapacidad para resolver los problemas por la vía del diálogo y de la negociación. Recuerda que el primer acto de violencia en el 68 fue el bazucazo de los militares contra el portón de la preparatoria de San Ildefonso.
“Nunca antes habíamos visto una bazuca o metralletas más que en el desfile militar del 16 de septiembre; de repente ya estaban en las calles. Cuando el rector Javier Barros Sierra marchó en defensa de la autonomía de la UNAM hasta la calle Félix Cuevas, a un costado del Parque Hundido, estaban las tanquetas y ametralladoras apuntando hacia nosotros. El gobierno pensaba que esa era la manera de resolver el problema, lo cual era terrible y ridículo. Desde entonces debimos ver lo que pasaría el 2 de octubre. El que ahora se recurra tanto al Ejército tiene ese peligro, en esa misma lógica del poder.”
–¿Esa es una enseñanza del 68?
–Así es, la debilidad o la inmadurez del Estado provoca que se acuda a la fuerza militar. Ahora hablamos de una debilidad del Estado, pero en el 68 era muy fuerte, y sin embargo la paranoia, el miedo que tenía el grupo gobernante, sobre todo la gente que estaba alrededor del presidente Díaz Ordaz, provocó todo eso.
Al preguntarle cuáles enseñanzas de aquel movimiento se deberían tomar en cuenta en víspera de que López Obrador asuma la Presidencia, Estrada es cauteloso: “Espero que estén vacunados contra los delirios del poder… no hay que creer que ese poder es para siempre y para hacer lo que uno quiera. Espero que se hayan aprendido las enseñanzas del 68, aunque tengo mis dudas. Le decía que nos hemos vuelto un poco escépticos.”
Precisa que el 1 de julio la gente votó en su mayoría por la única alternativa política que falta experimentar, con la esperanza de que ahora sí haya un cambio. Pero le preocupa gravemente que en Morena haya algunos personajes que en el 68 se opusieron al movimiento democratizador.
–Si partimos de que en 1968 se perdió la inocencia, ¿qué ha pasado en estos 50 años?
–Los jóvenes de hoy no son lo que dice mucha gente: apáticos e indolentes, que nada les importa más que estar metidos en sus teléfonos celulares. Es una visión equivocada y lo acaban de demostrar en el sismo de 2017, cuando salieron a ayudar a los damnificados como se hizo en 1985. Hace cuatro años, cuando ocurrió la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa, también salieron a manifestarse, indignados. Ahora, con el ataque de los porros, salieron a la calle jovencitos de 16 y 17 años, molestos por la violencia en contra de sus compañeros.
–En conclusión, ¿qué representa el movimiento del 68 medio siglo después?
–Para mí ha sido una brisa libertaria que invadió a los jóvenes de todas partes del mundo. Es una antorcha permanentemente encendida, porque siguen vigentes sus ideales libertarios. Creo que siempre habrá jóvenes que tienen esa necesidad de expresarse libremente. Eso es para mí el movimiento del 68.

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Matanza de 1968, impunidad del Ejército Mexicano



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El Ejército Mexicano y los civiles que les ordenaron tienen responsabilidad histórica en la matanza, señalan expertos en Fuerzas Armadas. A 50 años, la capacidad de despliegue y fuego es mayor. Otra decisión como la del 2 de octubre podría superar fácilmente los saldos de aquella masacre

Hay una responsabilidad histórica del Ejército Mexicano en la matanza del 2 de octubre de 1968 y se ha vuelto una especie de señalamiento, de mea culpa, que ha resultado costoso para las víctimas y sus familiares, pero también para la institucionalidad que debiera prevalecer en las Fuerzas Armadas, asegura en entrevista con Contralínea el experto en seguridad nacional Emilio Vizarretea Rosales.
 “Sin duda que hay una presencia no sólo policiaca sino militar en la masacre de Tlatelolco; sin embargo aunque hay testimonios presenciales y fotografías, no hay mayores evidencias para un juicio, lo cual es muy delicado y dificulta comprender los verdaderos alcances de la acción militar contra la población civil dentro de la capital del país”, subraya.
Explica que la responsabilidad política la asumió el presidente Díaz Ordaz con conocimiento de causa o para legitimarse, darle continuidad a las instituciones y tratar de personalizar una situación difícil. “Pero en ese momento las instituciones armadas entraron en una fase crítica, que se volvió un verdadero síndrome de culpabilidad que hasta la fecha no está totalmente desacralizado”, indica el catedrático de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Incluso, indica que “el caso del 68” no se diluyó entre las Fuerzas Armadas: “Quizás se discutió en su interior, pero no hubo un debate con la sociedad que favoreciera una especie de exorcismo, como ocurrió en otros países. Es una herida a 50 años en la que cada manifestación de estudiantes se clava en la conciencia de la sociedad y mantiene la espina clavada en las Fuerzas Armadas”, subraya.
 “Nadie ha logrado deshacer ese sortilegio que ha embrujado la manera de actuar de las Fuerzas Armadas desde entonces”, apunta Vizarretea Rosales.
Incluso, destaca que el tema del genocidio –a nivel internacional– consiste en la desaparición de un grupo social. Con Luis Echeverría no se pudo comprobar porque la Universidad y el Politécnico siguieron funcionando, así como las preparatorias donde se inició el conflicto.
—¿Como en los juicios de Núremberg? –se le inquiere.
—Tratando de hacer esa analogía, los nazis argumentaron que estaban recibiendo órdenes de Hitler. Aunque eso choca con el tema de Hannad Arendt, y su tesis de la banalidad del mal, de que, aunque hayan sido acciones legales, son ilegítimas y causan un daño moral y físico que no puede ser perdonado por ningún tribunal, una tesis muy fuerte que generó la duda.
Vizarretea Rosales, conferencista en el Colegio de la Defensa Nacional, el Centro de Estudios Superiores Navales y la Escuela Superior de Guerra, explica que en la matanza del 2 de octubre no se logró catalogar ni tipificar el delito que podría haberse establecido. “Es un poco el señalamiento de ‘genocidio’ al presidente Luis Echeverría que en cada aniversario de la masacre se ha querido imputar”.
Señala que desde el punto de vista estrictamente legal, es un tema que no reúne evidencia suficiente. “El valor de los testimonios es menor en comparación con los datos que se requerían para haber establecido un juicio, porque los que habían sido víctimas estaban en la cárcel o ya no estaban, y los familiares no entendían o no sabían del control que había sobre los medios de comunicación entonces”.
Por su parte, el almirante Wilfrido Robledo Rincón mantiene la versión oficial de aquellos años: la matanza del 2 de octubre fue responsabilidad de “fuerzas extranjeras” que trataban de desestabilizar al país, y que manipularon a los estudiantes para que se movilizaran y provocaran la respuesta del Ejército.
 “El día 13 de septiembre del 68 yo hacía valla como sargento naval en el monumento a los Niños Héroes de Chapultepec, cuando me tocó ver la agitación estudiantil que para entonces ya estaba muy álgida y pensé que era necesario que las demandas se resolvieran por los cauces institucionales. Lamentablemente no fue así, el movimiento se desbordó y vino la tragedia”, recuerda el hoy almirante retirado.
Wilfrido Robledo considera que no hubo responsabilidad directa del Ejército Mexicano en la matanza estudiantil, pues los soldados recibieron órdenes del entonces presidente de la república, Gustavo Díaz Ordaz.
En entrevista, el almirante refiere que en el hecho histórico los estudiantes convocados a las movilizaciones “fueron manipulados por algunos líderes que estaban conectados con organizaciones extranjeras que pretendían intervenir en nuestro país”, por lo que se desató la crisis que derivó en tragedia.
La versión gubernamental que ya ni los gobernantes de hoy sostienen, sigue viva en voz de Robledo Rincón. “El gobierno tenía que poder orden frente al caos internacional que se vivía en esa época en que se desarrollaban movimientos estudiantiles en varios países de Europa”, suelta Wilfrido Robledo, quien acusa que además que los medios de prensa contribuyeron a que se desatara el descontrol estudiantil.
—El hecho es que hubo una matanza contra estudiantes. ¿Quién fue el responsable de la matanza? –se le señala.
—Díaz Ordaz reconoció, como hombre de honor y jefe supremo de las Fuerzas Armadas, su responsabilidad en los hechos del 2 de octubre, por lo que no se podría, a toro pasado, hacer responsable el Ejército.
Por su parte, el analista Emilio Vizarretea, señala que el tema del 68 es “profundo” y “complejo”. Se debe considerar el modelo en con el que operaban los tribunales en ese entonces y las áreas de investigación durante el periodo de la guerra sucia.
Explica que la Dirección de Investigaciones para la Prevención de la Delincuencia (DIPD), un ente secreto acusado de desapariciones forzadas, estaba destinada a ocultar lo que ocurría, “y nadie se ha atrevido a destaparlos porque no los conoce y no se sabe y sería el tipo de evidencia la que se necesita para hacer un juicio sobre ellos [los militares]”.
Hoy en día, dice, “en la hemeroteca las fuentes de las semanas siguientes al 2 de octubre de 1968 no se encuentran; por eso llaman la atención las fotos. Hay que recordar que no había videos, serían testimonios con mayor nivel de evidencia”.
Y los testimonios unipersonales sin ninguna prueba en el modelo jurídico mexicano no arrojan la capacidad para juzgar. Y si así fuera, lo que se pudiera llamar las “cargas de prueba o el acto punitivo o la reparación del daño, ya prescribieron”. Es decir, se puede simpatizar con la idea del castigo y que no haya impunidad pero no se puede castigar sin evidencia, ni siquiera juzgar.
Explica que los tribunales militares juzgan el 95 por ciento de sus casos y los tribunales civiles logran enjuiciar al 5 por ciento.
Señala que el Ejército nunca ha asumida responsabilidad alguna ni por la creación de la Brigada Blanca, operada por los generales Francisco Quiroz Hermosillo y Arturo Acosta Chaparro. Esa operación del 2 de octubre continuó en el estado de Guerrero con la guerrilla y después el ejercicio del poder de Rubén Figueroa.
El catedrático de la UNAM refiere que la de la Guardia Blanca “es una historia muy reconocida por actos excesivos contra los dirigentes de movimientos políticos y sociales”.
Explica que la estructura del Ejército, como la de la Iglesia, no puede ser democrática. Tiene en su particular doctrina un modelo perfectamente establecido piramidal, de arriba abajo, donde no existe más que la directiva o la orden y, a partir de ahí, se despliegan. Eso genera confusión para los externos a la institución armada.
Vizarretea Rosales destaca que las Fuerzas Armadas tienen “una alta dosis de institucionalidad”, pero también tienen pleno conocimiento de la defensa de sus derechos o de sus intereses.
“El tema de las Fuerzas Armadas en sí mismo es complejo, no sólo por los ámbitos de intervención sino por los de responsabilidad. Decir que no necesitamos un Ejército porque no estamos en guerra es no entender la función de seguridad pública, interior y nacional, no solo es inexperiencia sino ignorancia e incompetencia para comprender un tema complejo.”
Explica que el Ejército Mexicano debe observarse como una unidad continua y sistemática de fines de la década de 1960 a la fecha. “Aunque también hay una variación que tiene que ver con el aprendizaje de las Fuerzas Armadas, ligado a comprender cómo operan los grupos antisistema, los movimientos sociales y la delincuencia organizada”.
Considera que el Ejército se ha profesionalizado y ha incorporado de manera clara los temas de los derechos humanos. “Ha estado más ligado a cuestiones sociales, ha limado ciertas asperezas, lo cual no le quita su capacidad coercitiva ni su formación: son soldados que han aprendido a enfrentarse a enemigos a morir, uno de los temas que chocan con la variable de seguridad pública, porque su preparación está por encima de lo que ésta requiere”.
Por ello, explica el académico, los soldados están preparados para enfrentarse al enemigo y acatar órdenes. El problema es cuando esas órdenes implican a población civil.
 “El tema se complica cuando penetran las ciudades. Tienen que interactuar con grupos de organizaciones de la sociedad civil o grupos financiados por la narcodelincuencia. En ambos casos parece ser que el Ejército se queda paralizado, porque no quieren cometer daños como en Tlataya y Tanhuato.”
—¿En 50 años evolucionaron las Fuerzas Armadas como para no cometer actos como el 2 de octubre?
—Comparado con finales de la década de 1960, las actuales Fuerzas Armadas Mexicanas tiene cuadros muy preparados, tecnología, armamento conocimiento de la zona y mayor capacidad de desplazamiento, equipo, helicópteros, aviones, etcétera. Y lo que vimos con la Policía Federal en Nochixtlán, Oaxaca, ya se puede hacer en todas las capitales del país, con una hora y media como máximo de capacidad de respuesta, incluso para protección civil; pero en temas de delincuencia y de grupos antisistema tienen esa capacidad que no tenía en los años 60.
José Réyez
[INVESTIGACIÓN][SOCIEDAD][SEMANA][D]

Contralínea 610 / del 01 al 07 de Octubre 2018

Crece la inconformidad por alza de tarifas de la CFE en Nayarit

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▲ Ciudadanos de diferentes municipios de Nayarit se manifestaron el pasado 19 de septiembre fuera de la delegación de la Procuraduría Federal del Consumidor en Tepic para demandar que bajen las ‘‘impagables’’ tarifas de la Comisión Federal Electricidad.Foto Myriam Navarro
Myriam Navarro
Corresponsal
Periódico La Jornada
Martes 2 de octubre de 2018, p. 33
Tepic, Nay., La inconformidad por el aumento de las tarifas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en Nayarit, principalmente en 13 municipios, entre ellos El Nayar, el segundo más pobre del país, se ha convertido en un movimiento de resistencia civil.
Los usuarios comenzaron a expresar su molestia en redes sociales y luego en plazas públicas, frente a oficinas regionales de la empresa y en la central, en la capital del estado, así como en la delegación de la Procuraduría Federal del Consumidor.
El rechazo a los ‘‘abusivos’’ cobros creció a tal grado que los diputados locales llamaron a realizar este lunes un apagón, de las 19 a las 20 horas, en 13 municipios de la entidad, principalmente en la zona norte.
Una queja recurrente de los nayaritas es que en su estado se encuentran tres de las presas más grandes del mundo: sobre el río Santiago se ubican La Yesca, El Cajón y Aguamilpa, que producen energía para distintas regiones de México y Nayarit, afirman, no obtiene beneficio alguno por ello.
Habitantes de El Nayar, Huajicori, Tecuala, Acaponeta, Ruiz, Tuxpan, Tepic, Rosamorada, Compostela, Bahía de Banderas, Santiago Ixcuintla, La Yesca y San Blas se quejan de que antes pagaban entre 600 y 800 pesos y ahora les cobran de 2 mil a 3 mil pesos, sumas impagables para miles de ciudadanos que viven principalmente de la ganadería, la pesca y la agricultura.
En muchas de esas localidades las temperaturas rebasan 40 grados centígrados a la sombra, lo que obliga al uso diario de ventiladores o sistemas de aire acondicionado.
La lucha por una tarifa diferenciada en el norte de la entidad logró que la CFE firmara una minuta en la cual se comprometió a parar los cortes de servicio a casas habitación por no pago mientras se revisan los medidores y las conexiones.
A pesar de la creciente inconformidad social, los alcaldes de los municipios afectados han guardado silencio. El pasado 23 de agosto los diputados locales aprobaron un acuerdo para solicitar al Congreso de la Unión que en dichas demarcaciones se aplique el subsidio del gobierno federal a las tarifas.
El gobernador Antonio Echevarría García declaró en el municipio de Ruiz a principios de septiembre que los cobros por la energía eléctrica no disminuyen porque en esos municipios la población votó ‘‘por ya saben quién.
‘‘La luz está subiendo dizque porque el gobernador de Nayarit no ha firmado un convenio con la CFE y la Secretaría de Hacienda. Yo tengo firmado el convenio desde hace más de un mes y a las pruebas me remito’’, sostuvo el mandatario panista.
Hace unos días empezaron a llegar recibos con aumentos considerables en las tarifas. Por ejemplo, una familia de el poblado El Carrizo, municipio de Santiago Ixcuintla, pasó de pagar 500 pesos en promedio a principio de este año a 2 mil a finales del primer semestre y el que acaban de recibir es por 7 mil 500 pesos.
La minuta firmada por la CFE está vigente, pero no ha habido avances y los usuarios temen repercusiones por no estar al corriente en sus pagos.
El diputado local Eduardo Lugo, originario de Santiago Ixcuintla, hizo un exhorto: ‘‘Bajemos el switch una hora. Con el apagón obligaremos a la CFE a reducir las tarifas. Iremos por la 1F, como en Sinaloa y Sonora, donde las temperaturas medias mínimas en verano son de 33 grados centígrados.
‘‘No es posible que a nosotros, siendo un estado productor de energía, nos estén cobrando más’’, reprochó el legislador.

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AMLO anuncia que se respetan contratos petroleros; AMEXHI pide certidumbre y transparencia

Ciudad de México (David García / Energía Hoy).- En reunión con el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, la Asociación Mexicana de Empresas de Hidrocarburos (AMEXHI) y la Asociación Nacional de Productores de Hidrocarburos pidieron dar certidumbre y transparencia sobre las acciones a tomar en el sector petrolero para construir un México próspero y justo.
El evento, llevado a cabo en el convento de San Hipólito, también contó con la presencia de Rocío Nahle, futura Secretaría de Energía, Alfonso Romo, jefe del gabinete del Presidente electo y Octavio Romero, próximo director general de Petróleos Mexicanos (Pemex). Así mismo, asistieron representantes de las cerca de 50 empresas que conforman actualmente AMEXHI.
Alberto de la Fuente, presidente de la AMEXHI señaló frente a AMLO los deseos de la asociación por continuar produciendo petróleo en territorio mexicano. “Queremos colaborar con el estado mexicano para producir más petróleo. Contribuimos a las finanzas públicas a través del pago de impuestos derivado de nuestra actividad comercial y de las propias actividades extractivas”.
Además, el también director general de Shell en México indicó que los miembros de AMEXHI pueden desempeñarse como aliados estratégicos del Estado mexicano, al considerar a la iniciativa privada como colaboradora de Pemex en vías der fortalecer la seguridad energética.
La colaboración entre privados y sector gobierno permitirá, de acuerdo con de la Fuente, garantizar que México tenga la energía necesaria para seguir creciendo y desarrollándose. “Las empresas del sector somos un complemento para Pemex no un sustituto”, destacó.
Dentro de su mensaje, de la Fuente también aprovechó para insistir en el peso de los empresarios para la economía nacional. “Generamos empleos en México y contratamos proveeduría nacional. Invertimos en forma decidida en exploración y producción. Queremos seguir invirtiendo en México”.
En respuesta, López Obrador manifestó su deseo de revertir la caída en la producción petrolera y sumar esfuerzos con la Iniciativa privada para lograrlo, indicando que serán respetados los contratos petroleros si estos se encuentran en buenos términos.
De igual forma, el presidente electo exhortó a los asistentes a la reunión privada para que trabajen “más a prisa” para revertir la caída en la producción del crudo en México.
En entrevista para MVS Radio, Alberto de la Fuente aseguró que el tabasqueño respondió ante el llamado del sector, asegurando certidumbre para el futuro. “El mensaje fue de apoyo a la industria y reconocimiento, se comprometieron a ayudarnos a simplificar los procesos para poder invertir más rápido”.


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De última hora, gobierno de EPN otorgará nuevo contrato de telepeajes; TV Azteca operará casino





Nacional, Portada| Views: 80
A unos días de terminar el sexenio, el Gobierno Federal adjudicará el nuevo contrato para el servicio de telepeaje en 41 carreteras y autopistas concesionadas al Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin).
Según la convocatoria, el fallo de la licitación será anunciado el 12 de noviembre, 18 días antes de que termine la actual gestión federal, y estará vigente hasta el 31 de marzo de 2023.
La licitación de los telepeajes fue causa de polémica en 2014 luego de que el proceso para la adjudicación fuera señalado por múltiples irregularidades. La empresa Telepeaje Dinámico (Tedisa), ganadora de la convocatoria, operó con múltiples fallas técnicas y problemas en la transición tecnológica al nuevo sistema.
El contrato con Tedisa vencía el pasado 31 de julio de 2018, pero fue ampliado mediante adjudicación directa ocho meses más, por un monto de hasta 463 millones de pesos. El contrato inicial era de 4 mil 250 millones .
A diferencia de aquella ocasión, esta vez la licitación no fue convocada por Caminos y Puentes Federales (Capufe), sino por Banobras, en su carácter de fiduciario del Fonadin, fideicomiso que no está sujeto a las restricciones del Presupuesto de Egresos anual. La convocatoria se encuentra disponible en Compranet desde el 21 de septiembre.
Los interesados tendrán hasta el 31 de octubre para registrar su oferta como participantes y las visitas a las plazas de cobro se realizarán el próximo 27 de septiembre.
Para este concurso, aclara la convocatoria, la licitación será nacional, por lo que solamente podrán participar empresas mexicanas. El contrato será asignado por cinco años, con una vigencia hasta el 30 de marzo de 2023.

SEGOB otorga permiso para operar casino a TV Azteca  

En un esquema que se ha vuelto repetitivo, la Secretaría de Gobernación otorgó permisos a Televisión Azteca para instalar y operar un casino, a pocas semanas de que concluya el sexenio. Algo similar sucedió en 2006, al cierre del gobierno de Vicente Fox, cuando Santiago Creel otorgó licencia a Televisa para abrir 65 casas de juego. En 2012, al final del gobierno de Felipe Calderón, fue la empresa El Palacio de los Números la que resultó beneficiada para la apertura de establecimientos.
Con este permiso, TV Azteca podrá operar la captación de apuestas vía internet, telefónica y electrónica, así como cruces de apuestas de eventos, competencias deportivas y juegos en el extranjero o en territorio nacional transmitidos en tiempo real, además de operar juegos de “Pócker, Texas Hold’em, Baccarat, Black Jack, Craps, entre otros semejantes”.
Dicho permiso tiene una duración de 25 años y permite además transmitir y tomar las apuestas de hipódromos, galgódromos y frontones.
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Acuerdo EU-México-Canadá finiquita y reemplaza al TLCAN: Trump

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en rueda de prensa en la casa Blanca. Foto: Jesús Esquivel
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en rueda de prensa en la casa Blanca. Foto: Jesús Esquivel

PROCESO

WASHINGTON (apro) – El presidente Donald Trump afirmó que cumplió su promesa electoral y con el acuerdo comercial alcanzado con México y Canadá, finiquita y remplaza al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
En conferencia de prensa en el Jardín de las Rosas de la Casa Blanca, Trump aclaró que pese al compromiso para rebautizar al TLCAN como Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá (AEUMC), su gobierno mantiene vigentes los aranceles que impuso su gobierno a las exportaciones de acero y aluminio de sus dos socios norteamericanos.

“Las tarifas las uso para negociar acuerdos”, sentenció Trump en la sesión con los reporteros para anunciar la conclusión del AEUMC.
“Estas son verdaderamente noticias históricas para nuestra nación y el mundo, este nuevo acuerdo da por terminado y remplaza al TLCAN con el AEUMC”, declaró jubiloso Trump en la mansión presidencial.

Al filo de la media noche de este domingo 30 de septiembre, la Representación Comercial de la Casa Blanca (USTR), envió al Congreso federal estadunidense la notificación de la conclusión de negociaciones con Canadá, para que se le anexara como socio del acuerdo que un mes antes definió con el gobierno mexicano.
En el Capitolio de Washington los legisladores federales tienen hasta el próximo 30 de noviembre como fecha límite, para avalar o rechazar lo negociado por la USTR con Canadá y México bajo el formato de renovación o renegociación del TLCAN.
Para que Trump pueda rebautizar o eliminar al TLCAN, tendría primero que obtener la aprobación legislativa y solamente firmando el AEUMC con los gobiernos de México y Canadá, podría reemplazarlo.
“Tengo el plan de firmar el acuerdo a finales de noviembre, lo someteremos al Congreso para su aprobación que en teoría no creo que exista problema para que lo ratifique, aunque todo lo que se envía al Congreso significa problemas”, apuntó Trump en la Casa Blanca.
La conclusión del acuerdo comercial luego de 14 meses de negociaciones podría enfrentar serios problemas en el Capitolio por las elecciones federales de medio periodo del próximo martes 6 de noviembre. En esos comicios están en juego la representación mayoritaria de la Cámara de Representantes y la de Senadores que en estos momentos tiene bajo su poder el partido republicano.
Si los demócratas lograsen recuperar el control del Congreso, la aprobación de lo que Trump llama AEUMC puede correr el riesgo de no ser ratificado sin alguna modificación de acuerdo con los intereses del partido que busca derribar al republicano del trono del control legislativo.
El presidente de Estados Unidos consideró que en términos generales el Congreso federal de su país debería estar satisfecho con el AEUMC porque garantiza la protección de los trabajadores estadunidenses y crea un mercado de intercambio de bienes y servicios por 1.2 billones de dólares (al año) para las economías norteamericanas.
“Está basado en los principios de ser un acuerdo justo y de reciprocidad”, destacó Trump, quien felicitó al presidente mexicano Enrique Peña Nieto y al primer ministro de Canadá, Justin Trudeau por permitir que se terminaran las negociaciones del acuerdo.
“Quiero agradecer al presidente Peña Nieto de México, con quien tuve muchos desacuerdos, pero es alguien que me agrada mucho… y al presidente electo (Andrés Manuel) López Obrador, quien también ha respaldado este acuerdo y con quien estamos desarrollando una muy buena relación, lo que francamente creo que es muy importante para nuestro país y para México”, resaltó Trump.
El mandatario estadunidense agregó que tiene garantías de López Obrador de que una vez que asuma la presidencia de México (el 1 de diciembre), no buscará hacer modificaciones al AEUMC.
Respecto a algunos detalles del compromiso, Trump aseguró que su país tendrá mayor acceso al mercado agrícola y manufacturero de Canadá y México; que se incrementarán los salarios en industrias como la automotriz, mejorará la competitividad en el mercado digital, servicios financieros y propiedad intelectual, y se mejorará y protegerá al sector laboral y del medio ambiente.
“Es una gran victoria para los agricultores de Estados Unidos; México y Canadá abrirán más sus mercados”, indicó Trump, presumiendo con ello que se incrementarán las exportaciones de trigo y otros granos y la venta en el extranjero de productos lácteos como helados y leche.
En el Capitolio algunos legisladores demócratas expresaron ciertas reservas con el resultado de las negociaciones comerciales y han prometido someterlo a un escrutinio minucioso.
En la Casa Blanca no solo están seguros de que a finales de noviembre firmarán el rebautizado TLCAN, sino que el Capitolio lo ratificará.
La entrega al Capitolio de la notificación del fin de las negociaciones con Canadá se hizo a tiempo para permitir que sea Peña Nieto quien suscriba al AEUMC por parte de México.
Trump acotó que él no sabe si el Congreso mexicano y el Parlamento de Canadá aprobarán al reemplazo del TLCAN, pero insistió en que este compromiso es lo más conveniente para las tres naciones.
Los aranceles se mantienen, por lo pronto
Cuestionado por Apro sobre si su gobierno mantendrá en vigencia los aranceles que impuso al acero y aluminio de Canadá y de México, Trump aclaró que eso es diferente al AEUMC.
“Hasta que estemos en un tiempo en el cual podamos hacer algo diferente que las tarifas, tal vez, para que nuestra industria esté protegida; no vamos a permitir que desaparezca nuestra industria acerera”, respondió Trump.
Para dejarlo más explícito, el presidente pidió a su representante comercial Robert Lighthiezer que agregara algo a la pregunta formulada.
“Son cosas separadas, sabemos que hay mucho interés en ambos países y estamos involucrados en una negociación que resuelva sus necesidades y que nos permita encontrar una solución”, añadió el titular de la USTR que negoció el AEUMC.
–¿Está seguro de que el presidente electo López Obrador se mantendrá sobre este acuerdo?”– cuestionó Apro a Trump en una segunda pregunta en la Casa Blanca.
–Oh claro, tenemos un muy buen entendimiento– reviró el presidente.
En la conferencia de prensa Trump dijo que en las negociaciones con México se abordó el tema de seguridad fronteriza y la construcción de un muro en la frontera común que su gobierno desea concretar, aunque esto no forma parte del AEUMC.
Trump, Trudeau y Peña Nieto hablaron por teléfono para felicitarse por la conclusión del compromiso comercial, a la espera de que la última palabra de todo esto la decidan favorablemente sus legisladores.

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Seade: el acuerdo es proteccionista, pero crea oportunidades para México

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▲ Alejandra Frausto, Jesús Seade, Marcelo Ebrard y Graciela Márquez en la casa de transición durante el anuncio del acuerdo comercial entre nuestro país, Estados Unidos y Canadá.Foto Carlos Ramos Mamahua
Enrique Méndez
 
Periódico La Jornada
Martes 2 de octubre de 2018, p. 11
El acuerdo comercial con Estados Unidos y Canadá impuso reglas de origen más duras y eso hace que la región sea más proteccionista, afirmó Jesús Seade, representante del gobierno electo en las negociaciones, aunque también consideró que el nuevo contexto crea oportunidades para México.
El equipo del presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, resaltó que el acuerdo comercial conserve su carácter trilateral y Seade explicó de la siguiente forma su perspectiva: Si la región en su totalidad sube un poco de tamaño las bardas que la rodean, y dentro de la región está la economía más grande del mundo, que está creciendo muy bien, que es Estados Unidos, y los de fuera le quieren vender a Estados Unidos, no pueden por las reglas de origen, van a querer invertir dentro de la región. ¿Y dónde?: en la región más competitiva.
Ahora quien quiera exportar a Norteamérica lo va a encontrar un poco más difícil, y en su opinión hay ahí una ventaja para México.
Va a tener el incentivo de invertir y producir dentro de Norteamérica, donde no hay arancel. Invertir ¿dónde? ¿En Canadá? Por qué no. ¿En Estados Unidos? Por qué no. ¿México? Es el más competitivo, el mejor. Eso es lo que veo como atractivo en reglas de origen, que no se ha discutido mucho.
Seade fue entrevistado afuera de la casa de transición luego de que el próximo canciller, Marcelo Ebrard, leyó un comunicado y no respondió preguntas. Al salir de las oficinas de López Obrador, argumentó: No puedo dar declaraciones porque se desordena. Se llama disciplina del mensaje.
En un boletín, Ebrard sostuvo que una vez logrado un entendimiento bilateral con Estados Unidos, el objetivo de México fue mantener la unidad de la región mediante un acuerdo trilateral, en el cual Canadá continuará como socio esencial de México y Estados Unidos.
Consideró que el cierre de la renegociación propicia certidumbre en los mercados financieros e inversión y creación de empleos en México.
Expuso que el acuerdo también genera una oportunidad de modernización y diversificación del sector productivo porque mantiene el acceso de la industria manufacturera a Estados Unidos, y que los cambios en las reglas de origen pueden presentar retos de adaptación para las empresas, en particular a medianas y pequeñas.
Ebrard anunció que el gobierno electo impulsará una nueva política industrial para fortalecer el mercado interno de la mano del sector privado.
Convocada originalmente para las 11 horas de ayer, la declaración se realizó dos horas antes, por lo que la oficina de prensa de López Obrador explicó que se adelantó a petición de los representantes del gobierno de Canadá.


El 68 alemán: germen de las luchas contra el autoritarismo

La Fracción del Ejército Rojo, conocida también como la Banda Baader-Meinhoff. Foto: Twitter @AgenteTruffaut
La Fracción del Ejército Rojo, conocida también como la Banda Baader-Meinhoff. Foto: Twitter @AgenteTruffaut

PROCESO

BERLÍN (apro) .- “Me avisaron que mi madre estaba muriendo. Me sacaron de mi celda esposado y me subieron en un helicóptero. Aterrizamos en el que alguna vez fue mi barrio, que ya estaba lleno de policías y militares. Entré a la recámara de mi mamá, donde había dos policías de élite arrodillados, no para rezar, sino para recargar en la rodilla los rifles con los que me apuntaron en todo momento. Me despedí de mi pobre madre, que no merecía esa escena. Los vecinos aterrados espiaban entre las cortinas. Me subieron al helicóptero que me llevaría de regreso a la prisión de alta seguridad donde pasaría el resto de mi vida”, escribió Lutz Taufer, un miembro de la Fracción del Ejército Rojo (RAF por sus siglas en alemán) en sus memorias, que entregó a esta reportera.
A lo largo de varios años, quien escribe estas líneas intentó entrevistar a este exguerrillero alemán, pero Taufer estaba aún tan traumatizado que no podía hablar de la RAF o de su vida. Finalmente, animado por un fiel amigo, escribió su autobiografía y tuvimos una larga plática.
Narra: “Los miembros de la RAF fuimos condenados a cadena perpetua en aislamiento total. Había un silencio absoluto en nuestras celdas. Un foco de neón encendido día y noche, sin nada para leer o escribir, sin hablar, sin visitas, sin ver a nadie. Primero perdí la cuenta de la fecha, después de mi edad. Se trataba de quebrarnos, de volvernos locos. Nos las arreglamos para organizar una huelga de hambre y acabar con el aislamiento. Con el pretexto de salvarnos la vida, nos torturaron metiéndonos una sonda por la nariz o por la boca para alimentarnos al tiempo que nos golpeaban. En total hicimos ocho huelgas de hambre. Algunos compañeros no aguantaron y murieron”.
La única demanda de los 80 miembros de la RAF encarcelados era tener las mismas condiciones penitenciarias que los presos comunes, sin aislamiento y sin tortura.
“La respuesta de las autoridades fue quitarnos el agua en las huelgas de hambre”, escribió Lutz Taufer y agregó que fue tanta la presión de las organizaciones humanitarias, de psiquiatras y de los familiares, que lograron un mejor trato después de muchos años.
Varios miembros destacados fundadores de la RAF murieron en prisión en circunstancias que nunca quedaron claras. Suicidio, reza la versión oficial.
La Fracción de Ejército Rojo también fue conocida como la banda Baader- Meinhof, por el apellido de sus fundadores.
La radicalización de los jóvenes
El movimiento estudiantil de 1968 tuvo como denominador común, en todos los países donde se presentó, una lucha frontal contra el autoritarismo. En algunos casos, tras la represión a los estudiantes, algunos grupos se radicalizaron y derivaron en el surgimiento de grupos armados, como ocurrió en México o Alemania.
El sha de Irán, Reza Pahlevi, visitó Berlín en 1967. Sus anfitriones le dieron una bienvenida a todo lujo, pero en las calles hubo mítines de repudio. Mientras el sha escuchaba La flauta mágica, los estudiantes que se manifestaban en contra de su visita fueron golpeados por un grupo de choque que el mismo sha había llevado al viaje. La policía alemana no intervino hasta el final de la manifestación, cuando los asistentes se dispersaban. El policía Karl-Heinz Kurras siguió al estudiante Benno Ohnesorg hasta el patio trasero de un edificio, donde lo asesinó el 2 de junio.
Este hecho se convirtió en un parteaguas de la historia alemana. El asesinato a sangre fría de Benno y la liberación del policía Kurras enfurecieron al movimiento estudiantil. Dos años después aparecería un grupo armado de corte anarquista que se autodenominaría Movimiento 2 de junio.
Los estudiantes criticaban duramente la herencia del nazismo, muy en especial al autoritarismo que había quedado tatuado en la sociedad alemana. De hecho, varios nazis prominentes no fueron llevados a juicio y ocupaban puestos claves en la República Federal Alemana. El mejor ejemplo es el de Georg Kiesinger, quien llegó a ser canciller (1966-1969) a pesar de su pasado nazi. Los escritores Heinrich Böll y Günter Grass escribieron cartas de protesta en contra de que Kiesinger ocupara el puesto más alto del país. El 7 de noviembre de 1968 la periodista Beate Klarsfeld, en el congreso del Partido de la Democracia Cristiana, se acercó a Kiesinger y le dio una bofetada. Tras un juicio que duró una semana, la joven periodista fue condenada a más de un año de prisión.
Muchos viejos nazis tuvieron cargos importantes en el gobierno alemán de la posguerra. Los jóvenes y la izquierda estaban indignadísimos.
¡Ho ho Hochimín!
Los estudiantes marchaban un día sí y otro también contra la guerra de Vietnam. Al principio, se pedía la paz, pero con las noticias de las atrocidades de los soldados norteamericanos, con la disparidad de fuerzas y la nula legitimidad de la invasión, el apoyo se volcó al Vietcong. Los estudiantes alemanes formaban contingentes con 20 personas que, enlazados por los codos, marchaban gritando “¡Ho-ho-Hochimin!”. Estados Unidos tenía bases militares en Alemania desde las que partían aviones y tropas a Vietnam. Además, era un aliado que vendía armas al ejército norteamericano.
“Era una época en la que todavía no se hacía ninguna crítica al Vietcong”, subraya Rolf Merey, y agrega: “La masacre en Mi Lay de más de 500 pobladores indefensos (16 de marzo de 1968) fue una vergüenza y una lección”.
Jutta Klass, una activista por la educación y los derechos de los niños, estudió letras inglesas y rememora:
“En Heidelberg yo repartía volantes a los soldados que serían enviados a Vietnam desde las bases militares norteamericanas en territorio alemán. Tratábamos de convencerlos de desertar, tomar el tren e ir a Suecia, donde recibirían asilo político. Yo era muy jovencita y así empezó mi politización. Teníamos toda una red muy efectiva y nos parecía que era una buena manera de salvar vidas de ambos bandos”
Una de las acciones más osadas de la RAF fue introducir explosivos a una base militar norteamericana y hacerla volar en pedazos.
Lutz Taufer afirma en su autobiografía titulada Ohne Grenze (Sin Fronteras) que diversos pesticidas producidos en Alemania occidental fueron utilizados para destruir las selvas de Vietnam. Ni la población civil ni el Vietcong tuvieron escondite en el follaje. “Nosotros pensábamos que las manifestaciones no servían para detener las matanzas en Vietnam, Argelia o Angola; la lucha antiimperialista debía darse no sólo en el Tercer Mundo, sino en las capitales de los imperios”, escribió Taufer.
Rudi Dutschke
En la Asociación Alemana de Estudiantes Socialistas había intensos debates sobre el capitalismo, el imperialismo y el autoritarismo. Uno de los oradores más brillantes y carismáticos fue el doctor en filosofía Alfred Willi Rudolf Dutschke, mejor conocido como Rudi Dutschke. El politólogo y sociólogo llegó en su bicicleta a una reunión de estudiantes el 11 abril de 1968. En la calle un miembro de la ultraderecha alemana, Josef Bachman, le gritó “¡maldito cerdo comunista!” y le disparó tres tiros.
Rudi murió en 1979 a consecuencia de las lesiones de aquel atentado. Se convirtió en un símbolo. El movimiento estudiantil afirmaba que las balas no sólo vinieron del perpetrador físico, sino del consorcio Axel Springer, al cual aún pertenecen los periódicos Bild Zeitung y Die Welt. El Berliner Zeitung se unió a la campaña de linchamiento mediático contra los estudiantes y se cebó con Dutschke. Los grandes periódicos difamaban e insultaban sin cesar a los estudiantes y azuzaban a la gente en su contra. La campaña de odio surtió efecto y el llamado a “deshacerse de los comunistas llegó al acomedido Josef Bachman.
Hubo muchas manifestaciones en repudio al atentado de Dutschke y contra el consorcio Axel Springer. En Berlín, los estudiantes furiosos y muy bien coordinados impidieron que las publicaciones llegaran a los puestos de periódicos asaltando a los camiones repartidores. Los estudiantes incluso exigieron la expropiación del consorcio.
“El ciudadano común hacía eco a las injurias de la prensa. Algunos viejos nazis afirmaban abiertamente: Adolf no lo hubiera permitido”, dijo Rolf Mayer en entrevista con esta reportera.
Subrayó: “La sociedad de la posguerra alemana seguía siendo reaccionaria y muy fiel a los preceptos nazis. La gente le gritaba a los estudiantes que se merecían ir a la cámara de gas o ir un campo de concentración. Así de terrible era el contexto social en 1968. Sin embargo, las organizaciones estudiantiles sentían que la revolución estaba a la vuelta de la esquina. Aquello era una fiesta permanente, con mucho optimismo e ilusión en el futuro. El movimiento estudiantil fue oxígeno puro que nos permitió respirar, reflexionar y actuar en contra del autoritarismo.”
Los derechos de las mujeres y los jitomates
Según Rolf Meyer, en la Asociación Alemana de Estudiantes Socialistas, las muchachas pusieron sus demandas feministas sobre la mesa. Nadie las había tomado en serio. Raras veces les daban la palabra y cuando alguna mujer hablaba, los hombres se burlaban de ella o simplemente la ignoraban, hasta que el 13 de septiembre de 1968, cuando Hans-Jürgen Krahl, presidente de la asociación de estudiantes tenía el uso de la palabra, Sigrid Rüger le arrojó un jitomate en la cara. A partir de ese momento las mujeres fueron escuchadas. Además, fundaron una organización con nombre burlón: El Consejo de las Viejas. Así comenzó el movimiento feminista que en breve se convertiría en un frente impresionante. Las jóvenes entendieron que sus demandas no tendrían eco o respuesta en la Asociación Alemana de Estudiantes y que tenían que organizarse ellas solas para luchar por sus derechos. El señor Meyer señala algo muy importante: “Las feministas exigían que la revolución sexual fuera también para ellas y no sólo para los hombres”.
La periodista Ulrike Mainhof decía que todo lo privado es política. Ella llamó la atención sobre el maltrato a las mujeres y los niños. Mainhof se radicalizó y fue fundadora de la Fracción del Ejército Rojo (RAF).
Los movimientos nacidos en 1968 tienen vigencia hasta hoy. Muchos no tuvieron nada que ver con el socialismo real; de hecho, en Checoslovaquia el intento democratizador fue aplastado por los tanques soviéticos. Los movimientos nacidos en el 68 como el feminista, el ecologista, el de los derechos civiles, por mencionar algunos, buscaban no sólo la liberación de los individuos, sino de la sociedad. Lo intentaron a través del arte, de las movilizaciones con mucha creatividad y entusiasmo.
La RAF
A finales de 1968 la Asociación de Estudiantes Socialistas Alemanes se desintegró. Cada vez hubo más fracciones, más grupos que lucharon por objetivos muy particulares, como las feministas, que decidieron dar solas su batalla.
Aparecieron nuevas organizaciones políticas, algunas de corte maoísta, trotskista, leninista y un largo etcétera. Hubo anarquistas y los llamados Spontis (Espontáneos) que no se identificaban con ninguna ideología en especial, pero que se oponían con todas sus fuerzas al autoritarismo.
También apareció la Fracción del Ejército Rojo, una guerrilla urbana que se asumió como anticapitalista y antiimperialista. Sus integrantes estaban por la lucha armada. Desde su visión del mundo, ésta era la única vía de acceder al poder ya que los gobiernos de izquierda en Latinoamérica habían sido derrocados por brutales dictaduras militares.
En un principio, la RAF contó con la simpatía de la izquierda alemana, pero después vino el escepticismo y se fueron quedando sin el apoyo popular.
Las acciones de la guerrilla alemana eran cada vez más espectaculares: incendios de supermercados, ataques a bases militares norteamericanas, la toma de la embajada alemana en Estocolmo, y el secuestro de prominentes nazis. En los tres últimos casos murieron varias personas, lo que les restó apoyos y les sumó críticas.
El 68 alemán estuvo marcado por tres factores que le pegaba a los jóvenes directamente: la vergüenza por el no tan lejano pasado nazi, el autoritarismo de acero inoxidable de su sociedad y que de Alemania partían tropas y aviones norteamericanos para bombardear Vietnam.
La RAF combinó esfuerzos con organizaciones armadas de Italia, Irlanda, Bélgica e incluso Palestina. Ya no había marcha atrás. Las primeras acciones de la RAF habían sido orientadas para luchar contra el capitalismo, el imperialismo y el colonialismo, asaltando bancos o incendiando supermercados vacíos. Los miembros de la generación fundadora cayeron presos o murieron en la primera mitad de la década de los setenta. Se les consideró terroristas y se les dio un trato draconiano.
La prioridad de la segunda y tercera generación de la RAF fue liberar a sus compañeros presos mediante un canje de prisioneros. El gobierno alemán se negó totalmente, así que los secuestrados fueron ejecutados. Un ejemplo es el de Hanns-Martin Schleyer, presidente de la Federación de Industrias Alemanas (la patronal germana) y otrora teniente nazi, miembro de la SS y administrador en la Checoslovaquia ocupada.
Todo miembro de la RAF capturado fue condenado a cadena perpetua en aislamiento total, sin importar cuál había sido su función dentro de la organización. A los simpatizantes no les fue mejor. Además, en 1971 se modificó la Constitución despojando a los presos acusados de terrorismo de casi todos los derechos civiles y se limitaron las libertades civiles en aras de la seguridad nacional. También se creó una ley antiterrorista.
La RAF apuntó sus baterías contra varios miembros del Poder Judicial alemán que fueron asesinados. Los guerrilleros nunca deslindaron sus responsabilidades. Nunca revelaron quién había tirado del gatillo o encendido la bomba. Todos fueron castigados con igual rudeza. Lutz Taufer participó en la toma de la embajada alemana en Estocolmo, donde todo salió mal y hubo cuatro muertos. Quienes participaron y sobrevivieron han guardado silencio. Manuela Happe fue de las últimas personas en entrar a la RAF. En un retén policiaco le marcaron el alto. Ella entró en pánico y se echó a correr. Un policía le disparó, ella respondió el fuego (con muy mala puntería), otro policía le disparó y Happe recibió una bala en el pecho que fue desviada por sus binoculares. Manu, como la llamaban, despertó en un hospital militar y también fue condenada a cadena perpetua.
Después de un largo cabildeo de los familiares de los presos y de organizaciones humanitarias, se logró la amnistía de todos los presos. Unos salieron antes que otros.
También se derogó la Ley Antiterrorista de 1971 aunque ya tienen otra más moderna.
El último golpe de la RAF fue en 1993. En 1998 la organización armada declaró su disolución y en junio del 2011 fue liberado el último guerrillero.

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