lunes, 4 de junio de 2018

Arancel al acero tendrá impacto en el sector energético

Ciudad de México (Iliana Chávez / Energía Hoy).- La imposición de aranceles de Estados Unidos a las importaciones mexicanas de acero generarán volatilidad en el dólar, con movimientos abruptos pero temporales por lo que no se puede prever en cuánto cerrará el año, señaló Rubén Cruz, socio líder de energía y recursos naturales de KPMG México, quien estimó que el impacto en el sector energético será en la construcción de ductos.
En entrevista con ENERGÍA HOY, el sector energético demanda muchos bienes que contienen acero, sobre todo en la parte de los bienes de capital que utilizará la industria en el futuro en el desarrollo de los contratos que ya se firmaron, el acero es muy importante.
El efecto de los aranceles impuestos por Estados Unidos, estaría perjudicando en particular a la construcción de ductos, aunque la materia primaria podría ser sustituida por la nacional hasta donde dé la capacidad de producción de empresas locales.
“Esto provocará que en lugar de que se utilice materia prima estadunidense para la fabricación de bienes, se empleará materia prima mexicana porque será más barata, pero además. cuando exportan los bienes finales ya no aplica el arancel, en productos como carros tanques, tuberías, tanquería en general. Una vez que el producto ya es final, de acuerdo con el TLC no hay arancel, porque lo que está gravado es la materia prima”.
No obstante, “el impacto será en toda la parte de acero de exportación de materia prima, pero empresas que exporten bienes que utilicen como materia prima el acero tienen la opción de consumir acero nacional y evitar  el arancel al exportar bienes finales y no materia prima”, reiteró el especialista de KPMG.
En cuanto al efecto que puedan tener estos aranceles a la importación que hace México de gas y gasolinas,  indicó que por el momento México no tiene manera de traer esos recursos de otro lugar en las cantidades en las que lo hace.
Volatilidad en el tipo de cambio
Rubén Cruz también comentó que el tipo de cambio ha sido el gran amortiguador como una de los mecanismos de política monetaria, y nos ha servido para absorber estos momentos de incertidumbre.
“Lo que vemos es que se dispara y luego regresa y busca un equilibro alrededor de los 19 y llega a 20 pesos por dólar, pero al final si se controla la inflación y se permite que el Banco de México siga dictando la política monetaria del país, no habrá problema”.
“Sí habrá movimientos abruptos en el mercado pero temporales, los cuales servirán a los especuladores, pero en el  largo plazo se estabilizará. Hay incertidumbre, habrá volatilidad pero en el largo plazo los fundamentales no cambian”.
Indicó que aún no tienen estimado en cuánto podría cerrar el año porque “depende de muchos factores no solo del TLC y los movimiento unilaterales del gobierno de EU”.
A esto se agrega como un factor muy importante que es el proceso electoral en México, como un elemento de volatilidad, “porque así funcionan  los mercados donde siempre hay ganadores y perdedores pero en realidad no se genera valor únicamente se transfiere la riqueza de un lado a otro porque es un juego donde lo que pierde uno lo gana el otro, no agrega valor en la actividad productiva”.
No se crea valor en el costo de los insumos ni en el tipo de cambio, explicó, “qué puede pasar, si hay tipo de cambio alto si los ingresos no están dolarizados podría frenar inversiones, pero en la industria del petróleo los precios están indexados al dólar”.
Ganadores y perdedores
De esta manera, “los importadores sufren y los exportadores ganan con un tipo de cambio alto y un peso barato, la competitividad de la industria de exportación crece sustancialmente y las industrias que son importadoras netas son las que primero deben absorber el incremento en costos y luego ver en qué medida lo pueden trasladar al consumidor final, y no está fácil porque el ingreso de éstos últimos es apretado”, es decir, se prevé un probable incremento de precios en el mercado interno.
Las empresas mexicanas que exportan a Estados Unidos finalmente también saldrán ganando, por lo que en el análisis de materias primas y productos finales “no sé qué tanto le conviene –al vecino país- aplicar este nuevo arancel porque deben de prever que vamos a tomar una media recíproca”.
Y eso provocará una desincentivación en el uso de materias primas estadunidenses al tiempo de impulsar el uso de materias primas mexicanas para exportación, con los cual ya no estarían sujetas a arancel.
Esto daría lugar a “un incremento en la producción nacional mexicana en la parte de consumo interno,  aunque pierde la parte de exportación porque ahí pierdes competitividad pese a que te da ventaja el tipo de cambio pierdes con el arancel y ahí hay que ver cuál es el nivel de equilibrio”.
El socio líder de energía y recursos naturales de KPMG México, refirió que la Canacero ya señaló que el sector siderúrgico del país tendrá un impacto de dos mil millones de dólares anuales, por lo que se requieren las medidas recíprocas con misma inicio de vigencia para equilibrar la balanza, porque esto no puede quedar de un solo lado, deben ser en la misma proporción y en las mismas materias primas específicamente acero.
Sector energético en el TLCAN
El experto también consideró que más que incluir el sector energético en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), hay que aprovechar la coyuntura para actualizar el Capítulo VI. Cuando se firmó en 1994 todas las actividades petroleras y del sector energético estaban reservadas al estado, toda la cadena de valor, el comercio de hidrocarburos líquidos y gaseosos como gas natural, gas LP, diésel, gasolina y turbosina; así como también la petroquímica.
Hoy esa ya no es la realidad,  eso ya no está vigente, ya no es una actividad reservada para el estado sino también de particulares, incluido el almacenamiento y el transporte. Esta es una gran oportunidad para reescribir ese capítulo de tal forma que refleje los cambios que se han realizado en los últimos cuatro años y medio.
“Esto no tendría efecto en la industria, toda vez que las inversiones están protegidas por los tratados internacionales, por los capítulos de inversión y por aquellos de resolución de controversias”. “Realmente no cambiaría la estructura ni la dinámica de la industria, sólo sería una actualización”.

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