lunes, 28 de mayo de 2018

Marchas de apoyo en Brasil a la candidatura presidencial de Lula

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Manifestantes en Río Grande do Norte, en el noreste de Brasil, exigen la liberación del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien cumple una sentencia de 12 años de cárcel en la ciudad de CuritibaFoto @fatimabezerra
Afp, Reuters, Dpa y Pl
 
Periódico La Jornada
Lunes 28 de mayo de 2018, p. 26
Brasilia.
Manifestaciones en Río de Janeiro, Sao Paulo, Brasilia y el nordeste del país se desarrollaron este domingo en apoyo al ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010), para reivindicar su candidatura presidencial para las elecciones de octubre próximo, pese a estar en la cárcel.
El Partido del Trabajo (PT), fundado por Lula a principios de los años 80, hizo el lanzamiento oficial de la candidatura del ex mandatario en 70 ciudades.
Todo Brasil está unido con una sola voz: ¡Lula presidente!, proclamó el diputado Paulo Pimenta, en una reunión con decenas de militantes en Brasilia.
Convocados en redes sociales con el hashtag #MaisCandidatoqueNunca, las movilizaciones se sucedieron en Río de Janeiro, Sao Paulo y otras ciudades del noreste, región de la que proviene Lula.
La cuenta de Twitter del PT mostró fotos de un grupo de militantes navegando en un río cercano a Mossoro, en Río Grande do Norte (noreste), en una embarcación llamada: El barco de la democracia.
Uno de los principales mítines se realizó en Curitiba, ciudad del sur en la que el ex presidente, de 72 años, purga una condena de 12 años de prisión por corrupción pasiva y lavado de dinero, emitida por el Tribunal Regional Federal de la Cuarta Región de Porto Alegre. El 15 de agosto el PT oficializará su candidatura ante la justicia electoral.
Como parte de la operación Lavado Rápido, el ex mandatario fue acusado, sin pruebas, de recibir un departamento a manera de soborno para favorecer a una constructora en una licitación pública. Lula negó la acusación y se declaró víctima de un complot para impedirle volver a presentarse como candidato a la elección presidencial.
En ese contexto, Brasil enfrentaba este domingo graves problemas de abasto en el séptimo día de una huelga de transportistas contra el alza del precio del diésel, que ya provocó pérdidas por 2 mil millones de dólares, aunque el gobierno afirmó que el país está en camino a la normalización.
El presidente Michel Temer se reunió con varios ministros y algunos funcionarios estatales en Brasilia para discutir propuestas para resolver la huelga que inició el pasado lunes.
Las propuestas incluyen un descuento de 10 por ciento en los precios del diésel por al menos 60 días.
El gobierno federal compensaría a Petrobras por cualquier pérdida ocasionada por la reducción de precios.
Sólo en mayo el precio de la gasolina subió 12 por ciento y el del diésel 9.3 por ciento, según la estatal Agencia Brasil.
Algunos grupos de camioneros insinuaron que aceptaron las propuestas a última hora del sábado durante una reunión con el gobierno local en Sao Paulo, sede de algunas de las mayores protestas.
Los camioneros comenzaron a abandonar los bloqueos en la carretera federal Regis Bittencourt, el principal corredor que une las regiones del sureste y el sur de Brasil.
Estamos en el camino rumbo a la normalización de la situación, aunque no será rápido, afirmó en rueda de prensa el ministro de Seguridad Institucional, Sérgio Etchegoyen.
Explicó que se dio prioridad a aeropuertos y termoeléctricas, y que se reinició el abasto de insumos en centros de salud.
El combustible empezó a llegar a las estaciones de servicio en algunas de las principales ciudades del país, aunque prevalecieron todavía varios bloqueos en las principales carreteras, informaron medios locales.
En Río de Janeiro se cancelaron las clases de más de 600 mil universitarios este lunes debido a la falta de transportes por el desabasto de combustibles.
Nueve aeropuertos nacionales suspendieron operaciones por falta de gasolina para los aviones. En Angra dos Reis, en el estado de Río, el alcalde decretó la emergencia y consideró la posibilidad de que las dos usinas nucleares que se encuentran en la ciudad sean apagadas. Varios estados y ciudades en todo el país se declararon en emergencia.
La víspera, el gobierno anunció que se aplicarían multas por más de 27 mil dólares por cada hora de paro a las transportadoras, y dio a conocer que 37 empresarios son investigados por la Policía Federal por apoyar y aprovecharse de la huelga para lucrar.

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