lunes, 26 de junio de 2017

LA OFENSIVA IMPERIALISTA BAJO TRUMP

Miembro de la Sociedad Latinoamericana de Economía Política y Pensamiento Crítico (SEPLA)

Durante los primeros cinco meses del gobierno de Donald Trump, empresario del rentista y corrupto sector inmobiliario trasnacional que se niega a presentar sus informes fiscales, la ofensiva el imperialismo estadounidense adquiere nueva expresiones.
En primer lugar, el desprecio y condena de los trabajadores migrantes, principalmente mexicanos, expresa el carácter racista del neofacismo estadounidense: los mexicanos, fundamentalmente los trabajadores migrantes en Estados Unidos, son condenados y despreciados, y la nación, el país, es objeto de rechazo visceral con la construcción de un muro fronterizo y la cacería de trabajadores migrantes sin papelses para su expulsión, olvidando que Estados Unidos, invadió México y se robó la mitad del territorio de nuestro país hacia la mitad del siglo XIX. Frente a esta situación: el muro, e l muro…
En segundo lugar, se propone renegociar el TLC, si no es que rechazarlo de antemano porque ha provocado un déficit en su balanza comercial con nuestro país y se han perdido miles de trabajos manufactureros en Estados Unidos, y se propone alcanzar su slogan publicitario: Primero América, América primero…
Ignora que fuera de la industria automotriz, nuestro país tiene un déficit sectorial con su país y que las exportaciones del sector automotriz las realizan, en su mayor parte, trasnacionales estadounidenses.
Su política económica, sin estar del todo definida, propone redefinir la política de salud y la política fiscal a favor del gran capital monopolista financiero, favoreciendo al uno por ciento de la población más rica de su país.
Asimismo fortalece la política belicista, militarista, y bombardea sin previo aviso a Siria y Afganistán. Al tiempo que se propone reforzar la guerra contra el narcotráfico en la Conferencia de Seguridad y Prosperidad en Centroamérica, en donde el gobierno mexicano mantiene, como en la OEA, una política servil hacia Estados Unidos. Hay que tener presente que un acuerdo similar que firmó Fox en 2003 fue el antecedente de la Iniciativa Mérida y de la guerra contra el narcotráfico que ha sumido a nuestro país en el horror y el espanto.
En tercer lugar retoma la vieja política anticubana, sostenida en el bloqueo de más de medio siglo, y cancela los acuerdos de Obama con el gobierno cubano.
Si bien, la ofensiva tiene un punto nodal en nuestra América, el neofacista Donald Trump está contra el mundo al cancelar los acuerdos de París que intentan enfrentar, así sea parcialmente, el cambio climático provocado por los países imperialistas, encabezados por Estados Unidos que han provocado la mayor contaminación del planeta durante más de un siglo.
Y, asimismo, está contra los trabajadores y el pueblo estadounidense al favorecer al gran capital que verá disminuido su pago de impuestos y cancelar el obamacare, que sin ser la solución, avanzaba en dar seguridad social, servicios de salud al pueblo estadounidense. 

No hay comentarios: